Ramoncito el astuto

0

Publicado por Tal Cual 

Todo el “análisis” de Ramonet se fundamenta además en el equívoco de fondo sobre el que se levanta esa monumental operación propagandística: lo que existe no es un déficit de viviendas sino de ciudad; 90 % de las viviendas existentes, en su mayoría autoconstruidas

El periodista Ignacio Ramonet, notorio integrante de la cofradía castro-chavomadurista, publicó en días pasados un exaltado ditirambo de Nicolás Maduro. Para él las continuas violaciones a la Constitución usadas para designar magistrados del TSJ o ignorar las competencias de la Asamblea Nacional no son delitos de suma gravedad sino una “magistral secuencia de jugadas de ajedrez”, de modo que no le resulta difícil reconocer su “talla excepcional de hombre de Estado”.

No nos corresponde examinar la secuela de mentiras en que, desde el campo de la economía hasta el de la geo política, fundamenta sus conclusiones este sedicente enemigo jurado de “la práctica de la mentira, del fraude intelectual y del engaño descarado” que, haciendo caso omiso de cualquier otra fuente, pretende que sus lectores comulguen con las ruedas de molino de la propaganda madurista. Nos limitaremos a diseccionar las relativas a los temas de esta columna: la ciudad y la vivienda.

Sin pestañear, el supuesto dechado de honestidad periodística pretende hacerles creer a sus lectores que sólo en 2016 el régimen entregó “casi 700 mil viviendas sociales”, es decir la mitad de lo que la semana pasada, en otro acto de prestidigitación, aunque parezca mentira más recatado, aseguraba Maduro que había construido la Gran Misión Vivienda desde que arrancó en 2011. Pero en su desmedido afán de adular termina obviando formalidades elementales: en el párrafo siguiente no sólo corrige a Maduro sino que escamotea la obra del “padre”, fundador de la Misión, afirmando que “Desde que inició su mandato, en 2013, el presidente Maduro ya ha entregado cerca de un millón y medio de viviendas a familias modestas”. Todo un tema para las cátedras de ética periodística.

Como es sabido, en el contexto de un régimen que se distingue por su falta de transparencia la GMVV es el epítome de la opacidad, a lo que se añade que mete en su cuenta las viviendas construidas por los propios habitantes y las operaciones de maquillaje del programa Barrio Nuevo Barrio Tricolor. Hoy por hoy la única fuente confiable para conocer el número de viviendas que se producen en el país es la encuesta Encovi, que para 2015 cifraba en 620.000 el total de viviendas construidas conjuntamente por el sector privado y el público desde 2006, lo que significa que en los seis años de la GMVV se ha construido un promedio de unas 50.000 viviendas por año, es decir 1,7 viviendas por cada 1.000 habitantes Como en Venezuela se forman cada año 5,6 nuevos hogares por cada 1.000 habitantes, resulta que la producción de viviendas de la “revolución” alcanza escasamente a satisfacer un tercio de la demanda del crecimiento demográfico.

Todo el “análisis” de Ramonet se fundamenta además en el equívoco de fondo sobre el que se levanta esa monumental operación propagandística: lo que existe no es un déficit de viviendas sino de ciudad; 90 % de las viviendas existentes, en su mayoría autoconstruidas, son adecuadas, pero el 60 % de la población urbana vive en barrios informales, carentes de servicios y equipamientos esenciales. El objetivo, en consecuencia, debería ser su integración a la trama urbana y la homologación urbanística, aspectos en los cuales el régimen ha destacado por su indolencia con la consecuencia de que la ciudad informal sigue creciendo, lo cual es consistente con el hecho de que en 2014 la encuesta ENCOVI constataba que apenas el 6,3 % de los beneficiarios de la GMVV pertenecía a la población objetivo del programa.

Por último un detalle que merece inscribirse en la categoría de los comentarios jocosos de Maduro: según Ramonet, Frank Gehry, una de las figuras más rutilantes y caras del star system de la arquitectura, acostumbrado a trabajar con tecnologías y materiales altamente sofisticados y costosos, ha expresado su interés en participar en “la bonita Misión Barrio Nuevo, Barrio Tricolor”. Decida usted quién es más cínico entre el periodista y el arquitecto.

Share.

Leave A Reply